Ariel Maceo
Esto debe quedar claro siempre: El régimen cubano no saldrá fácil del poder. Pueden estar en una negociación hipotética ahora mismo con la administración Trump y alcanzar un acuerdo entre los dos países mañana. Pero el régimen buscará la manera de sabotear ese acuerdo con los Estados Unidos.
Ya sucedió en el pasado.
Durante la administración Obama el régimen estuvo abierto a las relaciones diplomáticas con los EE.UU hasta que sus arcas se llenaron con miles de millones de dólares, y afincaron a Nicolás Maduro en el poder de Venezuela. Cuando lograron que el dictador venezolano diera un autogolpe de estado en el 2017, llegó el Síndrome de la Habana a la luz publica.
El régimen cubano permitió los ataques sónicos contra diplomáticos estadounidenses, canadienses y opositores cubanos, yo entre ellos.
Fue el régimen cubano quién saboteó los esfuerzos diplomáticos y escupió la mano de los Estados Unidos. Fueron los comunistas quiénes forzaron la ruptura de esas relaciones y por supuesto nada hicieron para que volvieran. No les importó los aires de esperanza del pueblo cubano, o que las tiendas o las farmacias por aquel entonces tuvieran más abastecimiento, y los cortes de electricidad fueron menos frecuentes. Se alejaron de Estados Unidos y del capitalismo.
Ahora también lo harán, está en su naturaleza. Son comunistas. Dentro de la cabeza de los Castro mantenerse en el poder es sinónimo de supervivencia. No van a aceptar otra cosa que no sea esa.
En los próximos días van a ver a los dirigentes del PCC hablar en la televisión de cooperación y diálogo sincero con los Estados Unidos, pero con quien dialogan de verdad es con Rusia y China. Los van a ver decir en la televisión de que hay que escuchar al pueblo y que los cuadros del Partido tienen que cambiar, pero detrás de las camaras van a seguir atacando al embajador de Estados Unidos en la Habana, Mike Hammer y los vas a ver creando olas represivas contra los opositores cubanos.
Dentro de la cabeza del régimen cubano tienen la razón. Están tan inmersos en su propia fantasía, que creen que durarán para siempre y esta es sólo otra crisis.
Dentro de la cabeza del Partido Comunista de Cuba PCC, la justicia social sacó a todos los cubanos de la pobreza, le dio derecho a los negros, y las empresas son del pueblo. Y toda la destrucción y desidia del país, es porque Estados Unidos los tiene “bloqueados”. Con esa afirmación se van hasta el final. Siguen teniendo el respaldo moral de medio mundo, y más de 1000 presos políticos cómo moneda de cambio. Eso sí, el tablero cambió. Los chavistas venezolanos tienen que estar resentidos con el régimen cubano por no impedir que capturaran a Maduro, después de venderse como la mejor guardia de seguridad del mundo.
Por eso toda la presión que los Estados Unidos le imponga al régimen comunista, bienvenida sea. Ahora falta la presión de la Unión Europea. Mucho daño nos han hecho. Y lo que derive de las conversaciones, no puede ser una reforma democrática, sino una libertad absoluta. Sabemos que demora, pero eso tiene que venir en camino. Ese barco ya zarpó.

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