Fui interrogado por el Teniente Coronel que ven en la foto

 

 Por Ariel Maceo

 

El 13 de octubre del 2021 fui interrogado por el Teniente Coronel Juan Carlos, y es este tipo que ven marcado en la foto. Me interrogó en una de las casas seguras que usa la Seguridad del Estado para cometer sus actos represivos contra la ciudadanía.


El día 11 de octubre durante otro interrogatorio al que fui sometido, me advirtieron que "el jefe" quería "conversar" conmigo, así me lo dijo el mayor Ernesto mientras me amenazaba con meterme preso si yo no dejaba de escribir.


Así que el día 13 me llamaron y me esperaron en 5ta avenida, Jaimanitas. Tenían toda una operación armada con otros oficiales. Como si yo fuera un criminal internacional. Me montaron en un Lada viejo y me llevaron para Siboney. El Teniente Coronel Juan Carlos iba manejando.


La casa tenía a otros oficiales vigilando. El tipo de la foto me llevó por un pasillo dentro de aquella casa enorme, haciéndose el confundido, y luego me llevó para donde me iban a interrogar que es una sala que muchos conocen porque ahí graban de manera ilegal a opositores, periodistas o activistas sin su consentimiento. 


Vídeos que luego son sacados de contexto en la televisión nacional de Cuba.


Me dijo que se llamaba Juan Carlos, pero ese no es su verdadero nombre, los represores de la Seguridad del Estado operan al margen de la ley y no usan su verdadera identidad. Les da miedo.


Desde que Juan Carlos empezó a hablarme fue para denigrarme, para decirme que yo jugaba en las Ligas Menores, que nadie me conocía, que ellos no tenían ningún expediente sobre mí porque yo no era nadie. 


¿Entonces me puedo ir? Pregunté, y el tipo se alteró. 

 

No estaba sólo, en aquél salón había otro represor de la Seguridad que ya había estado en otros interrogatorios que me hicieron. No sé qué pintaba allí, era una especie de monigote que pretendía querer saber qué era lo que pasaba por mi cabeza. 


El Teniente Coronel Juan Carlos me invitó a comer de todo lo que me habían preparado, cosas que se veían muy ricas. No toqué nada. Llevé mi propia agua. 


Me señaló una carpeta que tenía al lado y me dijo que tenía varias opciones para mí si yo le respondía lo que quería saber. 


Y ahí empezó con la clase de primaria: "¿Trabajas para ADN Cuba? ¿Cuánto te pagan? ¿Por qué escribes esas mentiras? ¿Dónde escribiste La mosca y el flan? Cuanto te paga Diario de Cuba? Como recibes el dinero?

¿Tu eres un estúpido que trabaja gratis?

Sabías que los mercenarios son mal vistos y que la CIA los coge para eso? ¿Tu quieres terminar preso? No publiques más mentiras en las redes sociales que esa no es la realidad del país. El que empuja no se da golpes”


Obviamente todas esto es para que uno responda cómo mansa paloma y luego salga el acólito de Humberto López en el televisor a decir "miren cómo este mercenario reconoce que la CIA le paga".


El represor Juan Carlos se fue alterando. Comemierda me decía. Con la casa llena de agentes de la Seguridad cualquiera de ellos es guapo.


La única pregunta que le hice fue si me iba a quitar la regulación. Me dijo que teníamos que conversar primero y me mostraba su carpeta con “oportunidades” decía.


Me preguntó sobre un supuesto viaje a una beca de una universidad política en Colombia, que se enteraron que yo iba a participar. Y la realidad es que yo no tenía visa para Colombia ni para ningún otro lugar. Les dije que iba a continuar con la denuncia contra el Ministro del Interior y contra la Seguridad del Estado por las atrocidades cometidas contra mi persona.

 

Ahí pasamos del "tu no eres nadie" a sabemos todos tus movimientos, sabemos que comes, sabemos con quién te reúnes, sabemos que hablas en eventos internacionales, sabemos todo sobre tu familia, te seguimos a todas partes. Te escuchamos todo el tiempo. Cualquier cosa te puede pasar en la calle. 


Pasamos del "tu juegas en ligas menores" al no vamos a permitir que un tipo cómo tú convoque a la rebelión en este país. No vamos a permitir que un tipo cómo tú desestabilice el orden constitucional de nuestro país. Nosotros somos el primer frente de combate de la revolución y vamos a hacer lo necesario contra ti y te vamos a destruir.


Quitenme la regulación (prohibición de salida del país) fue de las pocas cosas que dije durante el interrogatorio. Me dijo que tenía que firmarle un papel renunciando a mi literatura y a mi activismo político en contra de la revolución cubana y así me quitaban la regulación. Le dije que no. Yo soy inocente, y que no tenían una forma legal para meterme preso, cómo tampoco la tenían para mantenerme regulado. 


El Teniente Coronel me ofreció varias veces su carpeta de “oportunidades” y le dije todo el tiempo que no.


Este que ven señalado en la foto se río de mi esa tarde lo que no se pueden imaginar. Se burló y me amenazó todo lo que quiso. Terminó diciéndome que era un estúpido y que siguiera sufriendo porque me tenían regulado. Que me iban a dejar así tirado y que se iban a olvidar de mí. 


Y míralo ahí, cinco años después en la televisión nacional rindiendo homenaje a los militares que murieron en Venezuela a manos de las tropas norteamericanas. Seguro tiene el cerebro machacado por la idea de que Cuba puede ser libre en cualquier momento. Seguro no puede dormir, sabiendo que la justicia tarda, pero llega.



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